Bienvenid@s.
Porque dar la bienvenida es ofrecer hospitalidad y dejar pasar, es abrir las puertas y facilitar el paso.
Y efectivamente, en esta página se ofrece a todos, investigadores, empresas y ciudadanos,
Porque, convencidos de que la investigación de calidad y socialmente útil es fruto cada vez más de las sinergias cooperativas entre investigadores, instituciones y sectores económicos y sociales, ARAID surge con el afán de mejorar la investigación y los procesos de innovación tecnológica y facilitar y favorecer la transferencia de esos resultados para su mejor y más útil aplicación en el tejido productivo de tal forma que acabe repercutiendo en la riqueza y bienestar de la sociedad aragonesa a la que se vincula nuestro sistema de Ciencia y Tecnología.
Por eso mismo, desde el Departamento de Ciencia, Tecnología y Universidad se están sentando las bases de una estructura sólida de investigación ya que se ha apostado por
Y en esta labor tienen mucho que decir los Parques Científicos y Tecnológicos. Somos conocedores de la funcionalidad clave de los parques para actuar de puente entre la industria del conocimiento, la sociedad de la información y el mundo de la empresa y como un elemento dinamizador desde el momento en que estimulan el tejido empresarial por su facilidad de convertirse en entornos de colaboración.
A sabiendas de que toda organización emerge cuando se conectan personas y entes, ARAID se crea, inmersa en este conjunto de procesos, entes e influencias, con la vocación de servir de elemento de cohesión y de conexión de ciudadanos, investigadores, empresas e instituciones en un modelo efectivo, eficaz e integrador capaz de generar servicios tecnocientíficos, de crear empresas de base tecnológica y entornos favorecedores de la innovación.
Y para poder sintetizar todo lo que significan estos complejos procesos y la actitud más adecuada para movernos en su interior, ARAID escoge dos palabras: cambio y entusiasmo. Cambio porque, como ya la hicieron ver desde los inicios de la filosofía algunos de sus representantes más brillantes, es la esencia de todo tiempo y espacio, especialmente del nuestro, y no nos queda más remedio que aceptar su ineludible realidad; entusiasmo porque es la única forma de abordar los problemas sin eludirlos y de afirmar lo real, de producir crecimiento y de conseguir, con la participación de todos, una sociedad mejor y más justa.